miércoles, 6 de abril de 2011

LA CREACIÓN DE LOS ASTROS EN LA MITOLOGIA GERMANA: EL SOL Y LA LUNA


En la entrada anterior narraba “a groso modo” la creación del universo que hicieron Odín y sus hermanos a partir del cuerpo desmembrado de Ymir, el gigante. Hoy voy a empezar a contar con más detalle cómo se llevó a cabo cada uno de esos hechos, así como las aventuras y desventuras de esos seres fascinantes que según los pueblos del  norte, vivan en el fresno Ygdrasil. Hoy, como podeis ver en el título vamos a empezar por la historia de los principales astros, el sol o Sol, la bella diosa, y 
su hermano Mani, personificación de la blanca luna.

Para ello debemos viajar al Muspelheim, el país de los gigantes de fuego, el más elevado de los nueve reinos del fresno Ygdrassil. Su rey, Surt el negro, desposó  a Sinmora, llamada “la pálida pesadilla”, la guardiana de la espada mágica Laevatein que el dios Freyr dejó en prenda por Gerd, su esposa. De ellos nació Glaur, la brillante, la gigante más hermosa que poblaba el ardiente territorio. Pero esta joven traicionó a su raza al huir del país del fuego al Midgard, la tierra media, para desposar por amor a Mundilfari, un hombre común. De su unión nacieron dos niños, a cual más hermoso. Sól, la niña, brillaba con sus largos cabellos de oro, mientras que Mani, el 
pálido, lo hacía con sus cabellos de plata.



Enfurecido el rey gigante por una unión que consideraba impropia de su bella hija, ordenó que dos lobos, Skoll y Hati, persiguieran  y mataran a los niños. Estos lobos, de la raza de los gigantes en cuanto a que eran hijos de Loki, el dios del fuego,  y Angrboda, la giganta cruel,  la “anunciadora de penas”, nacieron en la misma  camada de Fenrir, el lobo que arrancó  la mano de Tyr y que, según la profecía de la vidente, la Voluspá, matará a Odín en el Ragnarok.

Pero Odín, cautivado por la belleza de los niños, evitó que los lobos los atrapasen y para salvar sus vidas y facilitar su huida los colocó en la bóveda celeste. A Sól, la niña, que había heredado de su abuelo el calor del reino del fuego, le dio un carro de oro tirado por dos caballos blancos, Arvaid y Alsvid (Madrugador y Muy veloz), cuyas crines desprenden la luz que ilumina el mundo, y que fueron creados por Odín con las chispas ardientes que se desprendían del Muspelheim.  Debajo del carro, un escudo de bronce protege a la tierra del calor que la joven  desprende, evitando así que los bosques ardan y las cosechas se agosten.  Así fue convertida en diosa, la más brillante, la resplandeciente, la  que recorría la bóveda craneal del gigante Ymir, iluminando la creación.

A Mani, el niño le dio un carro de plata, con la misión de contar los días y los años, marcar las estaciones y organizar las mareas. Y así el joven, con su carro resplandeciente, debía recorrer los cielos precediendo a su hermana e iluminando la noche. 
Son muchos los nombres que se le da a Mani, pues es llamado  "Luna" por los hombres, "Llama" por los dioses en Asgaard, "La Rueda" en Hel, "El Apresurado" por los jotun, "El Brillante" por los enanos y "El Contador de Años" por los elfos.

La diosa Sól es llamada también con muchos nombres:  “Sol” por la humanidad, “Luz” por los dioses, “La embaucadora de Dvalinn" por los enanos, "Siempre-brillante" por los gigantes,  "La rueda preciosa" Afrodul, por los Elfos, y "Todobrillante" por los hijos de los Æsir".

Es uno de los pocos dioses representados en el alfabeto rúnico bajo el nombre protonórdico  de “Sowelu” o “Sigel” , y equivale a la letra S. Es una runa de gran poder que representaba la totalidad, la entereza, todo lo que está completo,  la fuerza de la vida, la energía del sol, que debe bañar todo lo que está oculto para que sea visible y germine.

Y se dice en las Eddas, que cuando hay un eclipse es porque el astro afectado está a punto de ser engullido por el lobo que lo persigue. Y si el eclipse declina es porque ha huido del asesino. Y así se narra en el poema de “La Voluspá” (la canción de la adivina), donde se cuenta el Ragnarok. En él se dice que el ocaso de los dioses comenzará cuando Skoll atrape a Sól y la devore. La ausencia del astro provocará un invierno que durará tres años. Durante ese periodo, la nieve será perpetua, y el frío matará a las criaturas. Una gran época de penuria y hambruna asolará la tierra, pues no habrá cosechas, al no haber un sol que germine la simiente  y el hielo lo cubrirá todo. Después, cuando Hati atrape finalmente a Mani y lo mate, La ausencia de la luna provocará grandes mareas y terremotos que harán que las cadenas que sujetan a Loki y a Fenrir se suelten y los gigantes ataquen el Asgaard, cruzando el Bífrost. Pero después del Ragnarok, cuando las aguas se retiren y vuelvan los dioses supervivientes a reunirse en el Asgaard, y la pareja de humanos que se ha refugiado en el bosque sagrado vuelva para poblar la tierra,  la luz no habrá desaparecido. Será Sigel,  la hija de la diosa y su consorte Genr, quien tomará las riendas del carro del sol en lugar de su madre y un nuevo día iluminará la tierra que emerja del Ragnarok.

13 comentarios:

  1. Es realmente fascinante la percepción del mundo de los antiguos. En ocasiones siento envidia de todos los que vivieron entonces y miraban las puestas de sol o las fases de la luna mucho más impresionados de lo que hoy en día cualquiera pueda contemplar cualquier cosa en cualquier pantalla de cualquier parte.

    Claro que cuando me imagino a mi mismo remando en un drakkar rodeado de tipos barbudos me doy cuen de lo confortable que es la silla ergonómica que me han regalado y lo bien que me queda el batín. :P

    Me encanta la etimología de todo lo escandinavo. Inconscientemente la relaciono con lo fantástico (desde antes incluso de leer a Tolkien).
    Apocalipsis suena a medicamento para la tos.
    Ragnarok... bufff... chungo, chungote.

    Saludos ;)

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  2. Si. a mi también me alucina la percepción del mundo que tenían: no creer en la predestinación, los dioses mortales....
    Respecto a la etimología....bueno,la que utilizo es pronunciable porque está "domesticada". En realidad todo viene a sonar como el volcán ese que entró en erupción el año pasado: como un gato paseando por el teclado ;)

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  3. En cierto modo es reconfortante pensar en unos dioses que interactúan con su creación. Que están presentes en todo lo que sucede y optan por inclinar la balanza según su criterio. Eso refuerza conceptos morales en desuso. El fondo, más allá de la forma. No limitarse a la utopía simplista de "los buenos van al cielo y los malos al infierno" y tampoco etiquetar esos extremos. En cambio, si se etiquetan la cobardía, la traición, el engaño...el valor, la nobleza, la osadía... Términos que se difuminan en las religiones "modernas" (modernizadas sería más adecuado, quizás) en las que los dioses permanecen sin mover un dedo, ajenos a todo lo que suceda. Ni sufren, ni padecen. Han cedido el testigo a sus representantes terrenales, que hablan por ellos y tienen muy claro (clarísimo) lo que opinan las deidades de turno sobre absolutamente todo. Lo cual es, a mi juicio, una blasfemia como un camión.

    Yo viviría más tranquilo si supiera (o simplemente creyese) que Odin se pasea por ahí vestido de ancianito haciendo el cabroncete. Aunque me imagino que de haber sobrevivido las diferentes mitologías al paso del tiempo, ya habrían encontrado nuestros semejantes el modo de hacer el tema "votable" "normalizable" y borreguilmente adocenante.

    uups... se me ha disparado el automático, sorry.

    "En realidad todo viene a sonar como el volcán ese que entró en erupción el año pasado: como un gato paseando por el teclado"

    A eso me refiero. Eso mola mucho y da miedito. :P

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  4. En realidad, la única raza creada como tal por los dioses es la humana. Todas las demás surgen del cuerpo de Ymir. Pero el hecho de que todas las criaturas sean mortales, incluidos los dioses, y que todos sean libres de elegir su destino según sus actos, es lo que la hace única en la historia de las religiones antiguas. Los dioses Germanos interfieren con el mundo porque son parte de él. El Midgard forma parte del fresno del universo y los caminos entre un mundo y otro están abiertos, según sus creencias.
    Respecto a los representantes de los dioses en la tierra, no existían como tales, si no que eran los discípulos de los dioses. Nadie hablaba con la voz de los dioses, salvo las runas, que podían aconsejar que camino tomar, pero nada mas, y todo el mundo podía interpretarlas.

    Y, bueno, si te gusta tanto el idioma, un consejo: aprende finés o islandés (si eres capaz de hacerlo sin atragantarte, claro);)

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  5. Bueno... también me gustan los guerreros, las armas y las batallas y en su día fui objetor de conciencia...
    Me parece que en el tema del finés opto por ser objetor de vagancia. :P

    PD: ¿¿Hablas islandés??

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  6. NO, jajajajaja. Con hablar castellano medianamente bien me doy por satisfecha. Lo de los idiomas no es lo mio. Lo que pasa es que a fuerza de leer las eddas y las sagas y manejar y comparar traducciones, algo de vocabulario se te va quedando.

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  7. Járnsmiður's home, tré hníf

    Jujuju... :P

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  8. Que brutal!!!!! Jajaja. y que conste que no haces referencia a Heimdall.

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  9. Brutal yo, que por tirar de memoria voy y confundo Járnsmiður's home con Járnsmiður home. :$
    jajaja. si cuando digo que los idiomas no es lo mio......

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  10. Honestamente... sólo sé lo que significa home (l'home, la dona i els xiquets...). El traductor de google es el responsable de tanta brutalidad. :P

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  11. Jajaja pues no sabes lo que has puesto.
    jajajaja. En concreto te diré que Járnsmiður aunque literalmente signifique herrero, hoy en día hace referencia a negro como raza, de ahí mi alusión a Heimdall.

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  12. Queria poner "En casa de herrero, cuchillo de palo"... Járnsmiður...palos...cuchillos...Ay, madre... en que berenjenales me meto por notas. :(

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  13. jajajaja. Que todos los berenjenales fueran como este;)

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